viernes, 29 de octubre de 2010

La princesa que creía en los cuentos de hadas. ♥



Algo que la obliga a estar encerrada en su propia cárcel, incapaz de ver que la puerta hacia la libertad está delante de ella, abierta de par en par. Cuánto más pensaba la princesa en la idea de dejarla, más poderosa era la fuerza que la empujaba hacia ella. Sin embargo, sabía que, sintiera amor o no, si le seguía dando tanto poder se vería de nuevo en una cárcel presa de un dolor insoportable. Se sentó mordiéndose el labio, luchando por no dejarse arrastrar por ese sentimiento que debía vencer y anular.

domingo, 24 de octubre de 2010

Muerte, mi único deseo.


Esta ansiedad me está matando, se está llevando el poco buen humor que me quedaba, se lleva mis falsas sonrisas, ahora ya ni siquiera puedo fingirlas, ¿qué coño me pasa?, ¿es que no puedo hacer por una puta vez en la vida lo que me propongo?, ¿por qué coño no soy capaz? Ya no me quedan sitios donde auto-lesionarme, tengo todo el cuerpo hecho un desastre. Ya no me esfuerzo por poner escusas para no comer, digo que me apetece y me quedo aislada. Todos ríen burlándose de otras personas, y yo digo en silencio ¡¿NO SE DAN CUENTA DE QUE SOMOS PERSONAS, Y DE QUE ESAS BURLAS A MI ME HAN CAUSADO EL QUERER MORIRME DÍA A DÍA?! toda la noche callada, era un cumpleaños, había barbacoa, una lágrima recorría mi mejilla y una mirada decía ''estoy bien'' mientras la otra decía, ''dame un bote de pastillas''.

viernes, 22 de octubre de 2010

Cenicienta.


Más mentiras, que te hiciste enemiga de la suerte clandestina, mirada hundida, radiante. Si te olvidas un instante y miras hacia delante, y me dejas piropearte sin echarte a llorar, sin decir que no es verdad. Tú dices que no vales nada y yo digo que a veces pareces un hada, tú dices que no me mereces, yo digo, que pareces tonta a veces, te mereces medio mundo mil canciones y un espejo que no te engañe, cenicienta, princesa en potencia. Te has metido en medio de un laberinto, rodeada de fantasmas y mariposas, que no tienen alma y vuelan en suspiros, y tú sueñas con lo mismo, al borde del precipicio, no confías en mis halagos, compadeces mis abrazos. Ríe, canta, baila, posa, siéntete preciosa. A la mierda esas tonterías, bienvenida a la vida. No te engañes, solo veo menos de media sonrisa, ¿para qué vas a robarte tiempo a ti misma?

miércoles, 20 de octubre de 2010

Espejo espejito.



Tú eres aquel patito feo que soñaba con ser cisne para enamorar a las princesas. Esquivas las miradas deseando ser feliz, con los ojos encharcados y la autoestima hecha trizas. Eres una flor, sin olor, que se marchita con la escarcha de la vida. Chapoteas en los charcos de agua sucia. No tiene importancia tu apariencia, elegancia es tu persona, que te sientes indefensa, propensa a verte fea, la vida es un trofeo que no creo que tú veas si eres presa de un bloqueo. El espejo es tu enemigo y tu reflejo tu castigo, te valoras poco. Tienes vértigo de verte tan lejos de tu signo. Tu abrigo son tus lágrimas, tu físico es maligno. Tu mente te engaña, niña pobre, sueñas con el oro pero te vendes por cobre. Corre niña corre, que el tiempo se te escurre y este miedo te corroe. Sientes soledad porque nadie me socorre, la oscuridad nunca es más fuerte, a decir verdad no quieres la muerte. Nuevo sol que golpea tu ventana, una mañana más que hace que empieces con ganas. Espero que la belleza sea siempre subjetiva y que el espejo no nos diga nada malo que deprima, no quiero verte vomitando la comida porque algún infeliz te diga que tienes barriga.

martes, 19 de octubre de 2010

Miedo.




Me siento asfixiada, en un maldito laberinto del que no encuentro la salida. Todo está muy oscuro, y cuando veo un mínimo rayo de luz, algo lo hace desaparecer. Soy una maldita cobarde, por no ser capaz de dejar ese ''veneno'' que me consume y me obsesiona, lo hacen llamar comida. Una cobarde por rajarme el brazo, y más partes de mi cuerpo para sentir dolor, y no soy capaz de rajarme entera para dejar de sentirlo. Una cobarde por llorar cuando nadie me ve, en vez de luchar. Por no tomarme un bote de pastillas para no despertarme más, por miedo a fallar. Porque soy una estúpida para todo, incluso para morirme.

lunes, 18 de octubre de 2010

Confusión.


Intento esconder lo que siento, con una falsa sonrisa, y una mirada que finge felicidad. Puedo controlar tales expresiones fáciles, como esas, pero no puedo controlar mis emociones. Mis trastornos, mis miedos, mis momentos de euforia y mis momentos de depresión. Vienen sin avisar, y no soy capaz de controlarme, hago daño a mucha gente sin querer, luego me siento culpable. No hay quien me entienda, quiero que estén conmigo, pero yo no les dejo y me ausento. ¿Alguna vez seré capaz de lograr saber lo que quiero? Tengo miedo de todos, tengo miedo de mí misma. Huyo, pero, ¿qué sentido tiene correr cuándo estoy en la carretera equivocada?

domingo, 17 de octubre de 2010

Culpabilidad.



Lo que más deseas en el mundo es llegar a ser perfecta, y cada vez que comes algo no sabes como castigarte. ¿Mirándote al espejo y llamándote <gorda, fea, estúpida, foca>? ¿De qué serviría insultarte? Así que esperas a que no haya nadie en casa, corres hacia el baño con tu botella de agua, bebes medio litro y te sientes hinchada, te metes los dedos al fondo de la garganta. Una arcada, otra, otra, la comida que tragaste sale de nuevo por tu boca, te lavas los dientes y haces lo posible para que no huela el baño a tu ordinaria estupidez. Corres hacia el cuarto, rompes la cuchilla nueva y te haces un corte en el brazo. No, eso no es suficiente, te haces otro, y otro, y otro. La sangre recorre tu cuerpo, no sabes cómo parar, no sabes cómo esconderlo. Te quedas llorando en tu habitación, sola, en una esquina, en un rincón. ¿Ahora qué puedes hacer? Ya es demasiado tarde para retroceder.

A.M. ♥




Ella es una chica normal, sonríe, camina y a veces se la oye cantar. Tiene esa melancolía en un sus ojos que nadie sabe explicar. Camina rápido sin parar, todos dicen que tiene prisa, pero nadie sabe a donde va.
Ella llega a su casa y allí se siente fatal, después de un largo día, solo quiere descansar. Su paseo es un castigo, no puede dejar de pensar en todo lo que ha comido, ahora su ropa no la va a entrar.
Empieza su ceremonia, la niña empieza a contar, cierra la boca con calma, siente ganas de llorar. Su cuerpo es su complejo, ella quiere aldegazar. Todos dicen "que bella es", pero ella no lo puede ver, solo sabe agradecer.
Su comida es su enemiga, nadie lo debe saber. Ella se siente vacía, pobre princesita de cristal, otro día ha terminado, se va a la cama sin cenar. Mañana será otro día, otra vez a caminar.

Rutina.









Suena el despertador, me levanto, pienso para mi <Hoy, ayuno pase lo que pase>. Van transcurriendo las horas, pasan los minutos, no tengo nada que hacer, el deseo de ayunar se convierte en una obsesión por la comida, intentar no acercarme a la cocina. Me hago un café y se calma mi ansiedad, son las cinco de la tarde. ¿Aguantaré hasta mañana sin comer? Dudas sobre mi cabeza. Un café detrás de otro, no puedo permitir que nada  sólido entre en mi cuerpo. Mi humor es horrible, nadie lo aguanta, caigo en la cama por el sueño, mañana será otro día, otro día igual que hoy.